Aprende a decir no

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Decir que “no” es un verdadero reto, decir que no, está mal visto. Entonces, ¿cómo saber cuándo dices que sí o que no adecuadamente? Realmente, va de cómo te haga sentir la respuesta. Decir “sí” a las cosas adecuadas te hace sentir bien.

Si estás diciendo que “sí” y te sientes mal, temiendo al siguiente paso o preguntándote por qué aceptaste lo que sea que estás a punto de hacer, necesitas aprender los efectos positivos de decir que “no”. “No” crea límites. “No” crea más espacio para las cosas del “sí” en tu vida. “No” puede hacer que te sientas mejor, más positivo y lleno que un “sí” cuando está bien dicho.

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Aquí tienes 3 cosas importantes a las que decir “no” y que mejorará tu calidad de vida:

“No” a cosas que te distraigan y destruyan tu tiempo

El tiempo es tu recurso más preciado, así que no dejes que ninguna actividad lo distraiga o destruya. Es cuestión de establecer límites con los demás. Decide qué tiempo te roba eso o destrúyelo por completo. Di “no” a todo aquello que no te haga mejor y te haga perder tiempo

“No” a lo insano para tu cuerpo y mente

Tómate tu salud y bienestar seriamente, porque justo al lado del tiempo está tu salud para que puedas disfrutar de tu tiempo y tu negocio. Basura dentro, basura fuera. Asegúrate de estar diciendo que “no” a cualquier basura que metas en tu cuerpo o mente. “No” a la negatividad, “No” a la mala o falsa comida. Di “no” a los pensamientos, actividades y demás que no sean buenos para ti. Di “no” adecuadamente para mantenerte sano.

“No” si escapa a tu control o no depende de ti

Hay cosas en esta vida que están inevitablemente fuera de tu control, de hecho muchas. Así que elige. Puedes comerte la cabeza por cosas tales como el gobierno, la economía, tu pareja, el clima o cualquier otra variable fuera de tu poder, o puedes optar por decir “no” a la tensión que viene por molestarse por cosas que escapan a tu control.

No se trata de renunciar, se trata de saber que vas a conseguirlo contra viento y marea. Francamente, preocuparte o creer que puedes controlar lo ajeno solo crea estrés y pérdidas de tiempo. Di “no” a la creencia de que puedes controlarlo todo. Di “no” al estrés innecesario que viene de intentar cambiar aquello que no depende de ti.

Vía Eureka Blog