Que tus emociones no afecten tus hábitos alimenticios

 

¿Antojos? Normalmente, a cierta hora del día tenemos ganas de un chocolate, unas galletas, algunas botanas, etc., sin embargo, esos antojos pueden ser un llamado de emergencia de nuestro cuerpo… a continuación te decimos por qué:

 

Nuestro cuerpo es una máquina perfecta y como tal, nunca falla, cuando detecta que algo no está funcionando bien emite señales para que hagas algo. Pero, si te tardas mucho en escuchar esos mensajes, esas señales se manifestarán en forma de ansiedad por ciertos alimentos.

 

La ansiedad por la comida justamente es la manera que tu cuerpo tiene para enviarte mensajes, por lo que aprender a escuchar a tu cuerpo es esencial. Mucha gente ve a la ansiedad por los antojos como una debilidad o falta de disciplina, pero ciertamente va más allá.

 

Emociones

 

Una metáfora para describir mejor el comportamiento de nuestro cuerpo, es compararlo con un bebé, es decir, a través del llanto un pequeño expresa algo que le falta, pues no tiene otra forma de hacerlo; su mamá tiene que descubrir qué le pasa. Lo mismo sucede con nuestro cuerpo, como no puede hablar emplea mensajes para indicarte que algo le está pasando, los antojos y la ansiedad son simplemente indicadores de que necesita algo y tú eres “su mamá” por lo que te toca descubrir qué le hace falta y procurárselo.

 

La clave está en identificar qué causa ese descontrol alimentario, afrontar el problema y encontrar una vía diferente para resolverlo de raíz no momentáneamente como sucede cuando satisfaces tus antojos, pues esa satisfacción solo es momentánea, ¿verdad?

 

Aunque comas mucho, si tu alimentación no es adecuada, tu cuerpo te pedirá a gritos que le proporciones nutrientes de buena calidad y la forma que tiene para expresarse es provocándote un estado de ansiedad por comer. La clave para tratar la desnutrición está en mejorar la calidad de la alimentación comiendo más comida de alto valor nutricional que aporte más nutrientes y menos calorías.

 

Tips para no tener tantos antojos:

  • Tomar mucha agua: Mucha gente sufre de deshidratación crónica sin darse cuenta, la cual puede confundirse con hambre. Cuando se presente un antojo, antes de comerlo bebe un vaso de agua y observa si con eso la sensación desaparece, te vas a sorprender cuántas veces confundiste el hambre con la sed.

 

  • Aumenta tu consumo de fibra: A través de la ingesta de verduras verdes crudas, frutas enteras con cáscara, cereales integrales y leguminosas como frijol y lenteja. Estos alimentos contienen un componente que no se digiere que se le llama fibra y que al combinarse con agua se expande en tu aparato digestivo ayudándote a sentir confortablemente satisfecho por más tiempo.

 

 Vía vivesanamente