Todo nuestro cuerpo comunica

 

Todo nuestro cuerpo comunica, y nuestro rostro no es la excepción.

 

De acuerdo con la doctora Leslie Tabi, dermatóloga y portavoz de la Fundación Británica de la Piel, “se puede decir mucho sobre el estilo de vida de una persona por su rostro, debido a las marcas en la cara originadas por su tipo de alimentación, lo que beben y cuánto fuman, entre otros factores.

 

Identifica que es lo que tu rostro te está comunicando y no te habías dado cuenta:

 

Rostro delgado y demacrado. El exceso de ejercicio y las dietas yo-yo pueden ser las responsables. Según Aamer Khan, director médico de la Clínica de Piel Harley Street, hacer ejercicio en exceso priva a la piel del rostro del oxígeno necesario.

 

Rostro gordo y caído. La falta de ejercicio, estrés y el consumo de alcohol son factores determinantes,  debido a que inciden en la producción de hormonas como el cortisol y a la glándula parótida, además de afectar la producción de colágeno, provocando que la piel pierda elasticidad.

 

Arrugas. El sol es el principal detonador de arrugas gruesas y profundas en el rostro. De manera particular, la piel de la frente y alrededor de los ojos son más susceptibles a los daños por exposición al sol debido a que es más delgada la dermis en esas zonas; por ello, lo recomendable es usar siempre bloqueador solar.

 

Piel reseca. La falta de vitaminas, sobre todo del tipo A, es la responsable de la resequedad, a lo cual, si le suman obesidad, cansancio, caída de cabello, estreñimiento o ciclo irregular,  en las mujeres, puede ser hipotiroidismo.

 

Enrojecimiento de la piel. La cafeína y la falta de vitamina D son las responsables. Beber demasiado café puede deshidratar la piel, dándole una apariencia roja y reseca.

 

Rostro pálido. En muchos casos puede ser por falta de hierro o por insuficiencia en la producción de hemoglobina; además,  puede ser señal de anemia crónica. Una de las mejores maneras para solucionar este síntoma es comer alimentos ricos en ese mineral y en vitamina C.

 

Ojeras. La falta de sueño y de hierro pueden ocasionar la aparición de ojeras debido a que ambos son fundamentales para la regeneración de los tejidos. La piel debajo de los ojos es particularmente delgada, lo que significa que el tinte azulado de estos vasos sanguíneos se verá con más intensidad (azules) por la carencia de ambas cosas.

 

Acné. A pesar de ser una condición genética, el problema se puede agravar cuando se lleva una dieta rica en grasas y lácteos.

 

Tip extra: La piel es un órgano que merece el mismo cuidado que el resto de nuestro cuerpo. ¿Por qué no lo consientes de vez en cuando con una sesión de spa, cremas o si eres mujer, un día sin maquillaje? Dale un respiro.

 

 

Vía Bienestar Salud